CARACAS, Venezuela.- Confrontados ante el abismo de la muerte, las personas se replantean hasta sus convicciones más arraigadas, y no pocos se vuelven hacia la religión como un consuelo. Es el caso del presidente venezolano,Hugo Chávez, quien cada vez más, incluye citas de Jesucristo en sus discursos. 

En sus cada vez menos frecuentes actos públicos, Chávez ruega por una intervención divina, aparece sujetando un crucifijo, a veces besándolo, y jura que la enfermedad lo ha hecho "más cristiano". 

Algunos analistas no se creen el "renacimiento cristinano" de Chávez, y opinan que busca ganar ventaja política para las elecciones de octubre, en un país con fuerte influencia católica. 

"Dado que no puede esconder la enfermedad, aunque sí puede esconder su característica y peligro, ha decidido tomar toda la ventaja que pueda y una ventaja es el tema simbólico y religioso", comentó Luis Vicente León, un analista político y encuestador. "Se conecta con la religión, que es relevante para la gente y luego se presentará como el elegido, el curado y sanado por el Señor para seguir conduciendo el país". 

El presidente ha alternado entre la emotividad y el optimismo, mencionando a Dios y a Jesucristo en casi todas sus comparecencias televisadas, consignó el diario "Infobae". Al mandatario le salieron las lágrimas el mes pasado durante una misa televisada junto a su familia en Venezuela, en la que se lo vio orando a Jesucristo para que le dé vida. 

En otra ocasión en Cuba, Chávez sujetó el crucifijo, que según dijo es el mismo que lo ayudó en su momento más sombrío, cuando fue brevemente derrocado en abril de 2002. "Tengo una gran fe en lo que estamos haciendo, en este trabajo intenso contra la enfermedad que me emboscó el año pasado y tengo fe, repito, en Dios", dijo Chávez, con semblanza pálida y el rostro hinchado. (Infobae.com)